jueves, 5 de marzo de 2009

Cuando los analistas internacionales disertan sobre la situación política de Cuba, casi todos coinciden en que se ha tratado de un pueblo que hace 50 años no tenía acceso a información a nivel internacional y no podía diferenciar claramente sobre las intenciones de un gobernante al asumir la jefatura del Estado a partir del populismo.
Esta ha sido quizás una de las esperanzas con las que cuentan los detractores venezolanos del gobierno de Hugo Chávez que recientemente cumplió el 20% del período que llevaba Fidel Castro en la Isla del Caribe y que ahora tiene en las riendas a su hermano Raúl. Para muchos se hace insostenible pensar que un pueblo en pleno siglo XXI permita dejarse dominar por un régimen tal y como lo hicieron los cubanos en aquellos tiempos donde fue derrocada la dictadura de Fulgencio Baptista y que posteriormente fue reemplazada por otra similar o peor.
De esta manera Cuba se ha podido consolidar como un Estado soberano, la injerencia extranjera se ha limitado a la de gobernantes amigos que usualmente buscan un beneficio en común a través del intercambio - no siempre de riquezas -.
La coacción ha sido una determinante en el poder liderado ahora por Raul Castro, y es que lejos de buscar beneficios para la colectividad y permitir la libertad de pensamiento y decisión, se cohartan los derechos más fundamentales que inhiben a sus habitantes de ostentar una vida similar a la de alguien en democracia, que usualmente se permite trabajar para obtener lo que desea.
Esta coacción, aunque en cierta medida, no ha podido calar en el pueblo venezolano salvo por las represiones a quienes representan a los adversos al gobierno de Chávez y que erróneamente han sido medios de comunicación, que lejos de informar, educar y entretener, comienzan a ser parte de bancadas políticas que en nada ayudan a la consolidación de una nación.
"Cada pueblo tiene lo que se merece" es una frase común que se ha escuchado casi al unísono durante unas 8 elecciones desarrolladas a lo largo de los 10 años del mandato socialista en Venezuela. El ansia de poder, que llevó en su oportunidad a Franklin Roosvelt, ocupar la silla de la Casa Blanca durante cuatro oportunidades, actualmente ha obligado al Ejecutivo venezolano a realizar maniobras ante la Constitución de la República para permanecer allí y continuar liderizando una revolución que a 10 años de su inicio, no ha dejado resultados plenamente positivos y solo ha logrado crear división en la patria.
La concentración de cinco poderes que deberían ser independientes el uno del otro, comienza a crear dudas en naciones vecinas que dejan de ver a nuestro país como un demócrata más, y por ende, en parte por ello, la iniciativa de una oposición que electoralmente luce dura pero en la práctica está desgastada, que insiste en terminar con el proceso que inició el pasado 4 de febrero de 1992 donde Chávez saltó de un trampolín soportado en un golpe de estado.
Pretender gobernar a 27 millones de personas en medio de un excesivo abuso de poder evidenciado en la poca transparencia de la justicia, procesos electorales y derechos democráticos, y que exista una mayoría que respalde estas acciones, comienza a cambiar toda una estructura de Estado - Poder y Gobierno que sin duda fue consolidada desde los tiempos de libertad y deteriorada en una década.
Los valores de cada venezolano son parte de un sentimiento que al unísono debe respaldar o rechazar cualquier tipo de proyecto o intención de mejorar o desmejorar el espíritu democrático de una nación. Al final, solo cada venezolano escoge si realmente es válido que con la legitimación de un poder a través de sufragios electorales, se debe ser permisivo ante la coacción de un mandatario que comienza a ser punto de referencia para el mundo por la experiencia impecable que ha demostrado tener en el manejo de un país que no termina de irse a pique, pero que tampoco termina de salir a flote.

1 comentario:

  1. Francisco: Interesante los recursos digitales que manejas en el Blog, porque aumenta la usabilidad del usuario. No obstante, no te presentas, y mucho menos tu faz.El Perfil, por lo tanto, está incompleto. Debo presumir que lo publicado es el art{oculo, pero no lo titulas, de forma tal que no sé que va a tratar, ni tampoco si capta mi atenci{on para leerlo. Aunque nos remites a links de algunos medios, no manejas el hipertexto, para ampliar detalles y escenarios dentro del art{iculo. Debes cuidar los m{argenes, no están justificados. Bien en redacción y sintaxis.No veo por ning{un lado la columna pautada¿Olvido?
    Pendiente entonces....

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