La responsabilidad de estar frente a una pantalla de televisión para ganar seguidores a través de la exposición de opiniones en torno a un determinado tema, no sólo es árdua, es muy seria y profesional.
La trayectoria logra demarcar ese rating que se deberá mantener de manera firme para enfrentar un buen proyecto, seguir adelante y mantener en pie a los patrocinantes y anunciantes, que son la vida de los medios de comunicación.
Cuando Leopoldo Castillo el 13 de abril de 2009 en su programa Aló Ciudadano que transmite el canal de noticias Globovisión alzó su voz para refutar las declaraciones del presidente Hugo Chávez - quién pidió a Conatel que actuara contra los medios -, ganó rating, y lo ganó porque hizo valer su opinión.
Son contadas las oportunidades que en el programa transmitido de lunes a viernes, Castillo se inmiscuye tan profundamente en un tema y responde de forma personal. En sus primeras palabras lo dejó claro: "este es un programa de producción nacional independiente y yo respondo por lo que voy a decir", y a partir de allí se descargó.
No hubo miedo, no hubo silencio, sólo la música de fondo de tensión, propia del canal de noticias, que le respaldaba en sus quejas. En la parte inferior de la pantalla en el cintillo del generador de caracteres, la molestia en contra de las mismas declaraciones que fustigaba Castillo, era constante por parte de los usuarios a través del famoso 262 que significa CNB.
De eso se trata, de llevar adelante el sentimiento de los seguidores, de la mayoría del pueblo venezolano. El programa de opinión constantemente lleva consigo un importante número de invitados de talla nacional e internacional y bajo una política propia, en la que el lineamiento es ir contra Chávez, se debaten los temas del día y se van con avances telefónicos y vía microondas de lo que sucede en el momento.
Han sido duramente criticados desde el sector oficial, especialmente por parte del programa de televisión La Hojilla, conducido por el ex aspirante a la gobernación de Carabobo, Mario Silva, a través del canal del estado - que pagamos todos los venezolanos - Venezolana de Televisión, desde donde se le ha tildado constantemente de "mata cura", a raiz de una situación en la que se vió vinculado presuntamente Castillo, en torno al asesinato de un sacerdote en un país donde fue embajador.
Tres horas de programa, que también son transmitidos por el Circuito Nacional Belfort, han servido de tribuna para los mas duros ataques y denuncias en contra del gobierno aunque sin dejar de dar cabida al sector oficial, a quienes no se les ha silenciado la voz en sus comentarios en vivo.
Aló Ciudadano es un espacio netamente parcializado por lo cual es y seguirá siendo blanco de ataques por parte del Gobierno Nacional.
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En general bien Francisco. No obstante, me hubiese gustadi que como crítico, hubieras profundizado más en el episodio del 13 de Baril y las palabras de Castillo. Dejas al lector con una sensación de probreza informativa.
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